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17 de mayo de 2011

LAS VITAMINAS PUEDEN AYUDARLE A MANEJAR LA ANSIEDAD



¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una sensación normal que experimentamos las personas alguna vez en momentos de peligro o preocupación. La ansiedad nos sirve para poder reaccionar mejor en momentos difíciles.

Sin embargo, cuando una persona se encuentra ansiosa con cierta frecuencia sin que parezca haber razón para ello, o cuando esa persona se tensa en exceso, entonces la ansiedad se convierte en un problema que produce sensaciones desagradables.

Los trastornos de ansiedad y de pánico son bastante frecuentes en la sociedad en que vivimos.

Pueden ser causados por situaciones de la vida, como la pérdida de la familia, cambio de país, de posición económica y también por experiencias traumáticas vividas.

¿Qué sentimos al tener ansiedad?
Cuando una persona tiene ansiedad se produce una excitación en su sistema nervioso, originándose una serie de síntomas. Los más comunes son:
    * Tensión en el cuello, hombros y espalda.
    * Dificultades de respiración, visión nublada, sofoco.
    * Taquicardia, opresión en el pecho.
    * Sensación de nudo en el estómago, nauseas.
    * Sudoración, temblor, hormigueo en las manos.
    * Inestabilidad, temblor, entumecimiento en las piernas.

¿Qué hacemos al tener ansiedad?
    * Algunas personas, para tratar de reducir la tensión desagradable que sienten cuando están ansiosas, suelen comer, fumar o beber en exceso. De momento, esto les alivia, pero a largo plazo la situación se puede complicar. De hecho, el café, abusar del alcohol y del tabaco aumentan la tendencia a sentir ansiedad.
    * Otras personas, en cambio, tienden a evitar las situaciones que les producen ansiedad. De momento, esa estrategia funciona. Pero, a largo plazo, las cosas pueden ir a peor.

¿Qué pensamos al tener ansiedad?
Cuando una persona está con ansiedad, tiende a exagerar sus problemas, a preocuparse en exceso antes de que ocurran, a esperar lo peor y a decirse a sí misma que, cuando lleguen esos momentos difíciles, no será capaz de hacerles frente.

La ansiedad crea un círculo vicioso: como los síntomas son desagradables, la persona se vuelve más sensible a cualquier alteración física, se preocupa continuamente de que le pueda pasar algo (de que le dé un ataque cardíaco, pierda el control...), lo que le hace estar más ansiosa. Y así su sintomatología se agudiza.

¿Cómo detener el incremento de la ansiedad?
    * Haga algo de ejercicio físico (ir a pasear, natación...).
    * Establezca prioridades: Decida qué cosas hay que hacer necesariamente y qué cosas se pueden aplazar para otra ocasión. No intente hacer todo a la vez.
    * Encuentre tiempo para usted (tomarse un baño agradable, visitar a una persona amiga o tomar un café con alguien conocido).
    * Póngase objetivos realistas, que sepa que puede llegar a conseguir.
    * Obsérvese y aprenda qué le suele ocurrir cuando empieza a sentir ansiedad. Eso le servirá para controlar la ansiedad. El control es más fácil si se hace apenas se noten los prímeros síntomas.
    * Intente hacer algo para cambiar la situación si descubre que algún acontecimiento está haciendo crecer su ansiedad.

1.- Relájese: Adopte la postura más cómoda que le sea posible; Afloje la ropa apretada y quítese todo lo que le pudiera molestar (relojes, zapatos, etc.),
Empiece tomando aire profundamente y echándolo lentamente.

2.- Luego analice bien y distinga entre preocupaciones reales y no reales.
  • Preocupación real es la causada por un problema real y que, por eso, permite hacer algo para buscar una solución o para mejorar la situación. Por ejemplo, si una persona tiene un problema económico, tendrá que pensar en una solución: ahorrar de algunos gastos, vender algo o pedir un préstamo. Un problema real no se puede ignorar porque no se soluciona por sí solo. Ante preocupaciones reales, siempre hay que actuar.
  • Preocupación no real es la causada por un problema imaginario, no real. Por ejemplo, una persona sigue pensando que tiene una enfermedad cardiaca debido al dolor en el pecho después de que le ha examinado el médico o la médica y le ha explicado que la sintomatología es debida a la ansiedad.

3.- Concrete qué cosas quiere cambiar.
4.- Comience por algo fácil. Y vaya avanzando poco a poco.
5.- Pida ayuda a familiares y personas amigas. Su ayuda es muy importante.
6.- Compruebe qué tal lo está haciendo. Utilice un diario de actividades para que sea consciente de lo que hace.
7.- Sea perseverante. Es vital hacer frente a las dificultades en cualquier estado en que se encuentre.
8.- Dedique más tiempo a relajarse y a hacer cosas agradables.
9.- Cambie su modo de sentir. Cuando haga cosas difíciles se encontrará con ansiedad al principio. Únicamente afrontando las situaciones una y otra vez empezará a sentirse mejor.
10.- Distráigase. Intente evadirse de los sentimientos de pánico.
11.- Dígase que, aunque sea un mal momento, puede aguantarlo. Piense de la forma más positiva posible.
12.- Aprenda a calmarse y pensar más claramente. Controle sus preocupaciones irracionales.
13.- No huya de las situaciones, espere a que el miedo ceda.
14.- Recuerde que ser perseverante es uno de los principales trucos para superar la ansiedad.

Ciertas deficiencias de vitaminas tales como las del complejo B, traen repercusiones biológicas que pueden ser tratadas ingiriendo algunos suplementos.

Entre las mejores vitaminas para curar los trastornos de ansiedad se encuentran:
Vitamina B1, la cual puedes ingerir en alimentos como el espárrago y pescados como el salmón, pero también puedes suplirlo tomando la propia vitamina B1.

La vitamina B2, más conocida como la riboflavina, la cual puedes encontrar en alimentos como el yogurt, la leche y los aguacates, ayudan a calmar los síntomas de ansiedad y pánico.

La vitamina B3, ayuda a calmar los niveles elevados de estrés. Cuando las personas padecen de estados de pánico, se les recomienda específicamente esta vitamina (niacina). Tomar la dosis adecuada, previa consulta con el médico, te puede ayudar a reducir los niveles de ansiedad considerablemente. Los alimentos que contienen en abundancia la niacina, como la leche y los huevos, inclusive pueden ayudar a calmar los síntomas de depresión.

La vitamina B6, que se encuentra en los plátanos y patatas dulces y ayuda al sistema inmunológico. La vitamina B12, que garantiza el funcionamiento saludable del cerebro y del sistema nervioso.

Así que una buena dosis del complejo de vitamina B te ayudaría, así como añadir las vitaminas C y D, estas dos combinadas con las B te ayudarían a bajar los niveles de estrés y de ansiedad.

Como la ansiedad es una reacción normal y la cual hemos sentido todas las personas, el objetivo no es hacer que desaparezca, sino aprender a controlarla y reducirla a niveles manejables y a los cuales nos podamos adaptar.

Asesórese bien y si no puede manejar la situación, acuda al especialista.

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