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25 de enero de 2010

LIMITES EN EL MATRIMONIO


Debe haber ciertos límites en la relación matrimonial, porque son los que lo van a proteger del deterioro.
El Respeto. Este es primer y más importante límite en toda relación humana y especialmente en el Matrimonio; porque si se pierde este límite, la relación puede caer en una onda destructiva. Las faltas de respeto destruyen la confianza y borran las cosas buenas que se hayan hecho. Es normal que tengan diferencias de criterio para tomar decisiones, pero esas diferencias deben manejarlas con respeto, considerando las opiniones del otro como válidas e importantes, igual que las suyas. Entonces exponen sus argumentos y tratan de ceder y ponerse de acuerdo. Si aun así no logran ponerse de acuerdo, busquen quien les ayude a discernir la situación. Pero nunca traten de imponer su criterio ni de exigir al otro. Eso es una falta de respeto.
La Consideración. Este es otro límite importante, que deben tener todos los matrimonios. Tiene que ver con la conciencia del trabajo de cada uno y considerar el esfuerzo que hace el otro. Deben considerarse mutuamente y estar siempre dispuestos a balancear las cargas de trabajo y de la casa. Valorar el trabajo de cada cual.
La Fidelidad: Este límite es vital para la estabilidad emocional del Matrimonio. Ambos deben afirmarse constantemente dándose palabras de afirmación hasta que la muerte los separe. Para lograr asegurar a su cónyuge en esta área, es necesario que ambos sientan la libertad de expresar sus sentimientos, sus ideas, sus sueños y anhelos sin que el otro le invalide ni le imponga su propio criterio. La libertad de expresión en el Matrimonio afirma y fortalece la Fidelidad.
El Orden de Prioridades. Primero la atención al cónyuge, después los hijos, después el trabajo, luego los familiares y luego la Iglesia. Este es el orden de prioridades que le da a la familia el marco de estabilidad emocional que necesitan para poder manejar bien las relaciones.
La Honestidad. Este límite incluye hablar siempre con la verdad, honesta y transparentemente. La mentira por más pequeña que sea, siempre va a producir problemas en algún momento de la vida. El engaño y la deshonestidad siempre van a traer malas consecuencias tarde o temprano. Ambos cónyuges deben ponerse el límite de la honestidad y hablar la verdad siempre, abriendo el corazón y expresando sentimientos y emociones y orando juntos el uno por el otro.
Si alguno de los cónyuges ha fallado en estos límites, no le juzgue ni le condene. La mejor manera de ayudar a un cónyuge que está fallando en alguna de estas áreas no es criticándole ni regañándole. Es hablando al respecto con paz y sabiduría y tomando la decisión de hacer las cosas bien. Tomen la decisión de perdonarse por haber fallado en alguno o varios de esos límites y decidan hacer el esfuerzo de no volver a pasarlos y apoyarse, perdonarse y levantarse cuando alguno falle ocasionalmente.
Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso.
¡CUÍDALOS!

LA ÚLTIMA PIEDRA


“Cuando miro para atrás, percibo que hice muchas tonterías. Acerté bastante, pero también erré bastante. Cuando miro para adelante, tengo la certeza de que voy a acertar y a errar bastante también”.
Es imposible acertar siempre. Mas lo importante es que no gastemos nuestro tiempo ni nuestra energía torturándonos. La autocrítica por mucho tiempo, por lo que no se pudo, o se hizo mal, además de ser nociva para la salud, hace que la gente pierda lo que la vida nos ofrece como un presente.
Un día, uno de mis familiares me preguntó y juzgó por que tomé determinada decisión estúpida tiempo atrás. Respondí que no me arrepentía de lo que había hecho, y le expliqué que, en aquel momento, mi actitud me parecía lógica. Si yo tuviese el conocimiento y la madurez, posiblemente la decisión sería diferente pero no lo sé.
Por eso te digo: “no te tortures por algo que no fue posible en el pasado”
§ Talvez escogiste a la persona equivocada para casarte.
§ Talvez te saliste de la mejor empresa donde trabajabas.
§ Talvez tengas una hija embarazada que se fue de la casa.
§ No importa lo que hagas, no te tortures.
§ Apenas sientas, lo que es posible hacer para conciliar una situación, hazlo.
§ Si te sientes con culpa, perdónate.
§ Y, principalmente, comprende que se actuó así porque, la ocasión, así lo ameritaba o lo requería o simplemente porque no tuviste madurez para tomar la mejor decisión.
Existe una historia conocida y que me gusta:
Un pescador llegó a la playa de madrugada para trabajar y encontró una bolsita llena de piedras.
Todavía no amanecía y comenzó a lanzar una por una al mar en cuanto hacía eso, fue amaneciendo hasta que, al prepararse a lanzar la última piedra, ¡vio que era preciosa!
Muy arrepentido le comentó el incidente a un amigo que le dijo:
-“¡Realmente, sería mejor si prestas más atención a lo que haces, pero todavía te queda la última piedra!”
Existen personas que no prestan atención a lo que hacen y luego se pasan la vida entera arrepentidas por lo que hicieron, y se martirizan por sus errores.
Si estás actuando así, te dejo un mensaje especial: “No malgastes tu tiempo en remordimientos ni en arrepentimientos”.
Reconoce los errores que cometes, pide disculpas y continúa tu vida.
Aún tienes muchas piedras preciosas en el corazón: muchos momentos bonitos para vivir, y muchos errores por cometer.
Aprovecha las oportunidades y disfruta plenamente la vida, y si crees que de repente vas por un mal camino, y estas decidido a cambiar y tú solo tú crees en ti, cambia y rectifica...

UN AÑO NUEVO NO ES CUALQUIER COSA


Todos desean a los demás y a sí mismos un buen año, pero pocos luchan por obtenerlo.
Empezar un nuevo año, como si fuera cualquier cosa, es una enorme torpeza. Un año de vida es un regalo demasiado grande para echarlo a perder.
¿Alguna vez has sentido en lo más hondo de tu ser ese deseo profundo y enorme de mejorar o de cambiar? Si es así, no dejes que el deseo se escape, porque no todos los días lo sentirás. Si hoy sientes esa llamada a querer ser otro, a ser distinto, atrápala con fuerza y hazla realidad.
El inicio de un nuevo año es el momento para reunir las fuerzas y toda la ilusión para comenzar el mejor año de la vida, porque el que se proponga convertir éste en su mejor año, lo puede lograr.
El año nuevo es una oportunidad más para transformar la vida, el hogar, el trabajo en algo distinto. «Quiero algo diferente, voy a comenzar bien; así será más fácil seguir bien y terminar bien. Quizá el año pasado no fue mi mejor año, me dejó un mal sabor de boca. Éste va a ser distinto, quiero que así sea; es un deseo, es un propósito, y no lo voy a echar a perder. Tengo otra oportunidad que no voy a desperdiciar, porque la vida es demasiado breve».
¿Quién es capaz de decir?: "Desde hoy, desde este primer día, todo será distinto. En mi hogar me voy a arrancar ese egoísmo que tantos males provoca; voy a estrenar un nuevo amor a mi cónyuge y a mi familia; seré mejor padre o madre. Seré también distinto en mi trabajo, no porque vaya a cambiar de trabajo, sino de humor. En él incluso voy a desempolvar mi fe, esa fe arrumbada y llena de polvo; voy a poner un poco más de oración, de cielo azul, de aire puro en mi jornada diaria. Ya me harté de vivir como he vivido, de ser egoísta, tracalero, injusto. Otro estilo de vida, otra forma de ser. ¿Por qué no intentarlo?”
En los ratos más negros y amargos, llenos de culpa, piensas: «¿Por qué no acabar con todo? Pero en esos mismos momentos se puede pensar otra cosa: ¿Por qué no comenzar de nuevo?».
Algunos ven que su vida pasada ha sido gris, vulgar y mediocre, y su gran argumento y razón para desesperarse es: «He sido un Don Nadie, ¿qué puedo hacer ya?» Pero otros sacan de ahí mismo el gran argumento, la gran razón para el cambio radical positivo: «No me resigno a ser vulgar; quiero resucitar a una vida mejor, quiero luchar, voy a trabajar, quiero volver a empezar».
Un año recién salido de las manos del autor de la vida es un año que aún no estrenas. ¿Qué vas a hacer con él? El año pasado ¿no te gustó?, ¿no diste la medida? Con éste ¿qué vas a hacer? Un nuevo año recién iniciado: todo comienza, si tú quieres; todo vuelve a empezar...
Yo me uno a los grandes insatisfechos, a los que reniegan de la mediocridad, a los que, aún conscientes de sus debilidades, confían y luchan por una vida mejor.
Todos desean a los demás y a sí mismos un buen año, pero pocos luchan por obtenerlo. Prefiero ser de los segundos.

NO SE DEJE VENCER POR LAS SABANDIJAS


Es frecuente que encaremos valientemente los grandes desastres de la vida; en cambio, las minucias, los “dolores de cabeza”, nos vencen. Las sabandijas en este caso son aquellas pequeñas cosas que nos molestan día a día, son las pequeñas preocupaciones, las intolerancias, las rabietas, los fastidios, etc.
Disraeli dijo: “la vida es demasiado breve para ser pequeña”. Frecuentemente dejamos que nos perturben cosas tontas que deberíamos despreciar y olvidar. Contamos con varias décadas para vivir, y perdemos muchas horas irremplazables en rumiar agravios, que al cabo de un año habrán sido olvidados por nosotros y por todo el mundo. Dediquemos nuestras vidas a acciones y sentimientos que valgan la pena, a las grandes ideas, a los afectos verdaderos y a las acciones perdurables.
La regla número tres para vencer la preocupación es: no se detenga en insignificancias.

PARA SER UN BUEN GOBERNANTE.



En el siglo III despues de Cristo, el Rey de un gran imperio oriental envio a su hijo, el principe, al templo a estudiar con un gran maestro.

Debido a que el principe tenia que suceder a su padre como Rey, el gran maestro tenia que enseñar al muchacho los principios fundamentales para ser un buen gobernante. Apenas el principe llego al templo, el maestro lo envio solo al bosque, donde al cabo de un año, el joven muchacho tenia que volver al templo para describir el sonido del bosque.

Cuando el principe volvio, el maestro le dijo que describiera todo lo que habia podido oir en el bosque:


- Maestro, pude oir el ruido de las hojas, el zumbido de los colibries, el cantar de los cuclillos, el chirrido de los grillos, el rumor de la hierba, el zumbido de las abejas, el susurro y grito del viento.

Cuando el principe termino, el maestro le dijo que volviera al bosque de nuevo para escuchar que mas podia oir. El principe se quedo perplejo por la peticion del maestro. ¿No habia discernido ya todos los sonidos?

Durante dias y noches sin fin, el joven muchacho sentado a solas en el bosque escuchaba.

Pero no oia mas sonidos nuevos. Una mañana, cuando el principe estaba sentado debajo de los arboles empezo a distinguir unos sonidos debiles diferentes de los que habia oido. Con mayor atencion, mas claros los percibia. Una sensacion envolvio al muchacho: Estos son los sonidos que
el maestro deseaba que distinguiera. Al cabo de un año, cuando el principe volvio al templo otra vez, el maestro le pregunto si habia oido algo mas.

- Maestro, pude oir lo que no se oye, el sonido de las flores al abrirse, el sonido del sol calentando la tierra y el sonido de la tierra bebiendo el rocio de la mañana.

El maestro no tuvo mas que asentir con la cabeza aprobando, y dijo:

- Oir lo que no se oye, es una disciplina necesaria ser un buen gobernante. Pues solo cuando un gobernante ha aprendido a escuchar atentamente los corazones de las personas, a escuchar sus sentimientos no comunicados, las penas no expresadas y las quejas no proferidas, puede esperar inspirar confianza en su pueblo, comprender cuando algo esta mal y satisfacer las verdaderas necesidades de sus ciudadanos.

El maestro continuo:

- La muerte de un grupo llega cuando el lider solo escucha las palabras superficiales y no entra profundamente en el alma de las personas para oir sus verdaderas opiniones, sentimientos y deseos.

PASOS ESENCIALES PENSAMIENTO CRISTALIZADO:


Es muy importante, para quien quiera ser líder, cristalizar su pensamiento hasta saber realmente lo que quiere, cuáles son las metas específicas que desea lograr en su labor, y en dónde se encuentra él respecto a dichas metas. Un líder es que el sabe lo que quiere; y, no sólo que sabe lo que quiere, sino que también conoce lo que le impide realizar aquello que quiere realizar. En este conocer lo que se quiere, debe estar implícita una fe en el futuro, en el éxito, en la posibilidad de realizar lo que se pretende realizar. Cada obra lograda ha tenido su punto de partida, su realización progresiva. Sólo con las ideas claras se puede dar el siguiente paso hacia el liderazgo.
PLANES POR ESCRITO:
Hay que tener planes por escrito y plazos para lograrlos. Dichos planes deben ser detallados y tan claramente trazados que eliminen cualquier confusión o conjetura. El tener plazos escritos y a plazos ayuda a que no se demore la consecución de los objetivos. Escribir cristaliza el pensamiento y el pensamiento critalizado motiva a la acción. El sólo hecho de poner las metas por escrito compromete a lograrlas. Los planes escritos ayudan a establecer a dónde se va y cómo se va; a evitar las distracciones; a medir el progreso; y a superar la desidia, el estancamiento, el temor, la duda. Cuando además de los planes, hay plazos se aumenta la automotivación porque las fechas son un reto interno y ayudan a mantener una actitud positiva.
DESEO DE LIDERAZGO:
Para tener éxito es necesario desarrollar el deseo ferviente de lograr lo que se quiere. El deseo activa los planes o intenciones. Hay que redescubrir la frescura, la vitalidad, el optimismo y el entusiasmo de darle a la vida un verdadero sentido, Sólo cuando una emoción muy fuerte nos impulsa, utilizamos al máximo nuestras capacidades. El deseo del liderazgo es una forma de servicio a los demás. Es un camino para darle a la vida un sentido más hondo y más profundo.

UN MENSAJE DE FE


Cuando te sientes en el infierno, cuando tu fe se debilita y tu alma está sin fuerzas debes recordar que eres más, eres mucho más.
Eres un luchador, eres un caminante que puede seguir avanzando, eres un sembrador que vuelve a cultivar cuando se pierde la cosecha.
Eres un ser con energías ocultas y con talentos por estrenar, eres el atleta que está preparado para perder muchas veces antes de ganar.
No te dejes subyugar por los problemas, confía en Dios, en ti mismo y en el poder siempre triunfante de la vida.
Ese poder de dos células microscópicas que se unieron y dieron origen al milagro más grande del mundo: un ser humano, tú.
Naciste de dos células tenaces: un óvulo que tuvo fuerzas para anidarse sin perderse como cientos más, y un espermatozoide que le gano la carrera a otros 700 mil.
Por eso no te puedes arrastrar sin alientos todo el tiempo; no, debes tener la constancia del mar que envía su oleaje a la playa.
Las olas desaparecen como las penas pero tú permaneces.
Animo, siente a Dios dentro de ti, levanta la mirada y vuelve a
creer.
Los que insisten terminan por triunfar.

18 de enero de 2010

QUERER CREER Y LOGRAR



Cuando leí el enunciado: “Usted tiene el poder potencial de ser lo que quiere ser… Si está dispuesto a pagar el precio…” que destacaba la contraportada de aquel primer libro de superación personal que cayó en mis manos, debo confesar que me produjo angustia, ansiedad y más preguntas: ¿contaría yo con potencial? ¿qué era eso? ¿qué significaba pagar el precio?
Estaba yo parada justo en el punto en que el ser humano adolece de discernimiento, madurez y claridad de metas. En la etapa en que lo rosa se vuelve obscuro. Y aún lo más viable parece imposible.
El autor Samuel A. Cypert, inspirado en la filosofía de Clement Stone y Napoleón Hill, dos hombres de empresa y éxito, decía que para alcanzar el éxito requeriría de disciplina, una actitud mental positiva y, lo mas importante, creer en uno mismo para lograr todo: posición económica, poder, felicidad y bienestar.
Había llegado la hora de iniciar el ascenso de la montaña existencial, sólo tenía dos alternativas; quedarme como estaba o arriesgarme y atreverme a cambiar mi vida, mi manera de pensar y de hacer.
Hoy por hoy le afirmo, ha valido la pena el esfuerzo. “Porque con el corazón se cree”.
La mente sueña y anhela, pero es en el corazón donde se anida la fe, la confianza de haber sido dotado de talentos, habilidades y capacidad única para realizar aquello que arde en su interior y le impulsa.
Nada se logra sin acción. “No ser solo oidores sino hacedores”. Poner manos a la obra: leer, escuchar, ver, asistir, hacer cambios, tirar lo tirable, dejar lo dejable y adquirir lo adquirible.
“Proseguir a la meta sin mirar atrás”, no se conforme con pobres resultados.
Afiance su pensamiento, líguelo a su corazón y ponga acción a sus sueños.
QUERER un mundo mejor, CREER que está equipado para LOGRAR efectivamente aquello para lo que fue predestinado.
Estoy segura que levantarás la cabeza y tomarás las riendas de tu vida de manera determinada y segura como nunca lo habías imaginado hacer.
Descubrirás esas áreas que han permanecido dormidas dentro de ti. Romperás las cadenas invisibles que ataron a tu corazón.
Brillará la luz de la esperanza y despertará la fe en tus habilidades para alcanzar las metas que empieces a trazar el día de hoy.
Elimina tus debilidades y erige las fortalezas que te conduzcan al éxito. El éxito es un llamado para todos que llevamos en el interior la semilla del éxito.
En tu mente y corazón existen logros que deseas alcanzar, resultados que obtener, sueños que realizar.
¡El éxito es para ti!

¿HAY UN SECRETO PARA LA FELICIDAD?



Terminaste una relación afectiva, reprobaste cinco materias y no encuentras tu DVD favorito. ¿Cómo ser optimista cuando el mundo se te viene encima?
La vida no es fácil: reprobaste, te cortaron, el amor de tu vida no te hace caso. Sin una actitud positiva te lleva el tren. El optimismo ayuda a enfrentar todas las dificultades de la vida y podemos decir “al mal tiempo buena cara”. ¿Hay algún secreto para la felicidad? Bueno, tal vez nunca se pueda ser totalmente feliz, pero si eres optimista habrás dado un gran paso.
También de seguro tienes al clásico amigo pesimista que le ve la mosca en la sopa a todo y, claro, te acaba contagiando. Pero de seguro también conoces a alguien que no se deja caer y que en todo ve oportunidades.
El optimismo no borra los problemas, a veces las cosas simplemente no te salen. De hecho si todo saliera siempre bien no harían falta optimistas.
Cuando te das un frentazo, la frustración puede paralizarte. ¿Has pensado que muchos tropiezos se dan por hacer las cosas demasiado rápido o sin pensar? La experiencia sirve para aprender y rectificar. El optimista sabe que puede equivocarse, pero está dispuesto a corregir.
Una actitud sencilla y optimista no desmerita el esfuerzo o la iniciativa. ¡No eres Superman! No lo puedes todo, pero el optimista sale adelante siempre.
Pero mucho ojo: el optimista no es ingenuo ni se deja llevar por ideas prometedoras, procura pensar y considerar detenidamente todas las posibilidades antes de tomar decisiones. Si una persona desea iniciar un negocio propio sin el capital suficiente, sin conocer a fondo el ramo o con una vaga idea de la administración requerida, por muy optimista que sea seguramente fracasará en su empeño, ya que carece de las herramientas y fundamentos esenciales para lograrlo.
También a veces inventamos una realidad falsa para hacernos la vida más fácil y cómoda. Tú mismo lo has vivido en carne propia cuando no estudias para los exámenes, esperando obtener la calificación mínima indispensable para el aprobar (más de 6 es vanidad); se trata de un falso optimismo que no funciona. (Luego andas limosneando décimas para alcanzar el ansiado 6).
Podría pensarse que el optimismo nada tiene que ver con el resto de las personas, sin embargo, este valor nos hace tener una mejor disposición hacia los demás: cuando conocemos a alguien esperamos una actitud positiva y abierta. Si nuestras expectativas no se cumplen, lo mejor es pensar que las personas pueden cambiar, aprender y adaptarse con nuestra ayuda. El optimista reconoce el momento adecuado para dar aliento, para motivar, para servir.
El paso hacia el verdadero optimismo requiere una disposición más entusiasta y positiva, es tanto como darle la vuelta a una moneda y ver todo con una apariencia distinta:
• Analiza las cosas a partir de los puntos buenos y positivos, seguramente con esto se solucionarán muchos de los inconvenientes. Curiosamente, no siempre funciona igual a la inversa.
• Haz el esfuerzo por dar sugerencias y soluciones, en vez de hacer críticas o pronunciar quejas.
• Procura descubrir las cualidades y capacidades de los demás, reconociendo el esfuerzo, el interés y la dedicación. Esto es lo más justo y honesto.
• Aprende a ser sencillo y pide ayuda, generalmente otras personas encuentran la solución más rápido.
• No hagas alarde de seguridad en ti mismo tomando decisiones a la ligera, considera todo antes de actuar pues las cosas no se solucionan por sí mismas. De lo contrario es imprudencia, no optimismo.
Recuerda siempre que no es más optimista el que menos ha fracasado, sino quien ha sabido encontrar un estímulo para superarse en lo adverso. Todo requiere esfuerzo y el optimismo es su manifestación más clara, de esta forma, las dificultades y contrariedades dejan de ser una carga.

PROPÓSITO DE THOMAS EDISON



La vida de Thomas Edison estaba llena de propósito. Cuando hablaba de su éxito, decía: Los factores más importantes de la invención pueden ser descritos en pocas palabras.
(1) Conocimiento definido de lo que deseamos lograr.
(2) Fijación de la mente en ese propósito, con persistencia para buscar lo que se persigue, utilizando lo que se sabe y lo que se puede recibir de los demás.
(3) Perseverancia en probar, sin importar las veces que haya fallado.
(4) Rechazo a la influencia de los que han tratado lo mismo, sin éxito.
(5) Obsesión con la idea de que la solución al problema está en alguna parte, y se encontrará.
Cuando un hombre predispone su mente para resolver cualquier problema, puede, al principio, toparse con grandes dificultades, pero si continúa buscando, con toda seguridad encontrará alguna clase de solución. Lo malo que hay con la mayoría de las personas, es que desisten antes de comenzar. - John C. Maxwell
Los límites no están fuera de nosotros, sino dentro de nosotros. Sin embargo, son muchos lo que se rinden ante el primer obstáculo o simplemente se dejan llevar por la corriente de los que viven sin propósito.

NUESTRO GUSTO ES SERVIRLES



Aunque servir ya no está de moda, sin embargo, un buen servicio es irresistible.
Hace unas pocas semanas en un pequeño y acogedor restaurante de Bogotá, al despedirme de la encargada agradeciéndole lo bien que nos habían atendido, llamó mi atención su respuesta: "Nuestro gusto es servirles", me dijo con una sonrisa amable. Lo decía con un tono tan verdadero que persuadía de que no se trataba de una mera frase hecha, sino que - como habíamos podido comprobar - quienes llevaban aquel restaurante disfrutaban realmente si conseguían que sus clientes estuvieran a gusto. Dándole vueltas en mi cabeza a aquella frase, caí en la cuenta de que en nuestro país no está de moda la palabra "servicio", aunque a todos nos encante - como me pasó a mí en aquel restaurancito al pie de los cerros de Bogotá - encontrarnos con personas serviciales.
Cuando a principios de los ochenta la British Airways quería relanzar su actividad, el consejo de administración contrató para dirigir la compañía a Colin Marshall, procedente de Sears, precisamente porque, aunque no tenía experiencia en el negocio aéreo, sostenía que la clave estaba en el servicio. De hecho, fue él quien acuñó aquel hermoso lema de la British Airways, To fly, to serve, "Volar para servir", ahora ya en desuso. En este mismo sentido, me pasaba ayer un colega unas sabias declaraciones del ex presidente de Hewlett Packard en España, Juan Soto, encabezadas por el titular - extraído de sus palabras - "Liderar es querer servir", que es una versión más general de aquel antiguo lema de la compañía aérea.
El servicio es cosa de todos.
Me parece que la palabra "servicio" no está ya en boga, porque el servicio ha sido malentendido como servilismo, como aquella actitud pasiva y complaciente del esclavo, del siervo de la gleba, manipulado despóticamente por su amo. "Más vale morir de pie que vivir de rodillas", repite por doquier el grito revolucionario. Sin embargo, la igual dignidad de todos los ciudadanos, la igualdad ante la ley de todos los españoles - que, por supuesto, son valores democráticos inalienables - no tienen relación ninguna con la necesidad de que en nuestras organizaciones sociales y empresariales y, muy en particular, en la vida familiar, nos sirvamos unos a otros. Las comunidades humanas sólo funcionan bien, sólo logran su fin, cuando cada uno, comenzando por los que están más arriba, pone lo propio, lo personal, al servicio de la comunidad, al servicio de quienes de ellos dependen o de quienes simplemente están a su lado.
No se trata de pedir a todos el heroísmo de la Madre Teresa de Calcuta, pero sí que ha de poder exigírsenos a cada uno el buen ejercicio de nuestro trabajo, con eficiencia y buenos modales, con una sonrisa amable para todos. A fin de cuentas, el servirse unos a otros es una traducción práctica del mandamiento cristiano del amor, pero es también la condición vital del desarrollo de una genuina sociedad democrática. Sólo puede una sociedad florecer si sus miembros en sus diferentes ámbitos y funciones se sirven unos a otros. Basta con pensar en la propia comunidad de vecinos para persuadirse de que esto es así. Cuando en una cuestión debatida un vecino aporta lealmente su experiencia profesional suele ser fácil que se adopte pronto una decisión satisfactoria. Si, en cambio, los vecinos rehúyen comprometerse en la gestión del bien común, los problemas fácilmente se eternizan y las relaciones personales con frecuencia se deterioran.
En el ámbito familiar.
Para un profesor universitario resulta fácil entender la importancia del servicio, pues nuestro trabajo tiene tradicionalmente "tres patas": docencia, investigación y servicio. Por servicio se entienden todas aquellas tareas que no son docencia ni investigación y que ocupan a menudo tantas horas de nuestra jornada. Van desde la participación en órganos de gobierno y comités de todo tipo, hasta la evaluación del trabajo de nuestros colegas y el servicio a la comunidad extrauniversitaria, pasando por todas aquellas tareas que quizá parecen menores y que consisten básicamente en ayudar y acompañar a unos y a otros.
La actitud permanente de servicio es todavía más esencial en las familias. Realmente una familia es aquel ámbito en el que sus miembros se sirven unos a otros sin reclamar nada a cambio; es un espacio en el que lo natural, lo normal, es servir. Las familias en las que marido y mujer, padres, hijos y abuelos, se sirven unos a otros crecen indefectiblemente. Habrá altibajos e incluso conflictos, pero la cohesión que crea el mutuo servicio es difícilmente destructible.
Sin embargo, el punto que quería destacar es que al servicio realizado ha de corresponder siempre la expresión de un agradecimiento verdadero: no basta con el simple pago de la cantidad convenida, ni siquiera aunque vaya acompañado de una buena propina. Hemos de aprender a regalarnos unos a otros siempre la gratitud por el servicio prestado, pero todavía es mejor - como hacía la encargada de aquel restaurante de Bogotá - descubrir que realmente nuestro gusto es servir a los demás.

SUPERA ESO



La “voluntad” es lo que genera la energía y el valor para crear.
El “querer”, por sí mismo, no es suficiente. Estar “dispuesto” nos mueve más allá de nuestras limitaciones y hacia la grandeza.
Las aves vuelan, los peces nadan y los seres humanos crean. Esa es nuestra naturaleza. Al final del día, tanto los optimistas como los pesimistas están siempre en lo correcto. ¿Por qué esperar entonces cuando podemos crear?
Cuando damos por sentado nuestro éxito, no nos brindamos la oportunidad de aprender del proceso y aplicarlo en otras áreas de nuestra vida. El fracaso es simplemente un resultado que difiere del que esperábamos.
Podemos tener éxito ahora o más tarde; depende sólo de nosotros. El éxito está esperando, aquí y ahora. No le importa de dónde venimos, lo que hacemos o lo que hicimos anteriormente. Está disponible a todo aquel que lo quiere y está preparado para salir a tomarlo.
“No siempre podemos obtener lo que queremos” podrá ser una buena letra de una canción, pero es un lema terrible para la vida.
Entre más practiquemos el crear éxito en un área, más fácil será el crearlo en otras. Si estás intentando crear algo perfecto, tengo dos palabras de advertencia para ti: ¡Supera eso!
Para ser exitosos, lo que hacemos, debe importarnos. Crear éxito es asunto de cumplir o manifestar el propósito para el cual nacimos.
Cuando nuestra mente está despierta, atenta y lista para ser usada, hallaremos que podemos crear cualquier cosa que estemos dispuestos a tener. Nuestra mente nos da el poder tanto para crear como para destruir.

LA PIEDRA



§ El distraído tropezó con ella.
§ El violento la utilizó como proyectil.
§ El emprendedor, construyó con ella.
§ El campesino, cansado, la utilizó de asiento.
§ Para los niños, fue un juguete.
§ David, mató a Goliat.
§ Y Michel Ángelo hizo con ella la más bella escultura.
¡En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra sino en el hombre!
No existe "piedra" en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento...
¡Siempre tu Actitud marcara la diferencia!

EN BUSCA DE UNA NUEVA ECONOMÍA DE LA FELICIDAD



La revuelta contra el exceso está aquí, la vuelta a lo sencillo y la búsqueda de la felicidad mediante la calidad de vida están marcando tendencias como el denominado downshifting (frenar en la profesión para vivir más conscientemente) y los nuevos patrones de consumo responsable: la corriente Lohas (acrónimo en inglés de estilo de vida sano y sostenible, Lifestyle of Health and Sustainability), formada por personas que orientan su consumo hacia la salud y la sostenibilidad; y el movimiento Lovos (Lifestyle of Voluntary Simplicity), que anima a consumir lo básico.
Son segmentos del mercado para los que hay una oferta cada vez mayor; pues abarcan desde la alimentación (productos bio y comercio justo), los electrodomésticos de bajo consumo y los paneles solares hasta la medicina alternativa, el yoga y el ecoturismo. En EE UU y en Japón se calcula que con el concepto Lohas se puede alcanzar a una cuarta parte de la población.
Según los investigadores alemanes Andreas Giger y Matthias Horx, que estudian megatendencias socioeconómicas para empresas europeas, el motor de este fenómeno son el anhelo de una mayor calidad de vida - sobre todo en el ámbito de las relaciones familiares -, la crítica hacia trayectorias profesionales que queman, el extremo bullicio informativo y la gran complejidad tecnológica.
El actual downshifting no tiene nada de nuevo. “Disfruto viendo la cantidad de cosas que no necesito”, comentó hace más de dos milenios Sócrates al darse una vuelta por el mercado de Atenas. Pero está marcando las tendencias del consumo y del trabajo.
Trabajar menos, vivir más. “El fenómeno downshifting electriza a mucha gente que ha alcanzado elevadas posiciones en su profesión", comenta Gerhard Matzig, del diario alemán Süddeutsche Zeitung. ¿Cómo se suele medir el éxito? ¿Casa, coche, reloj, yate, caballos, marca de gafas, corte de pelo...? Los ejecutivos alemanes suelen citar dos marcas cuando se les consulta por sus intereses: Rolex y Porsche, seguidos de familia, tiempo libre y estudio de idiomas, según la última encuesta del semanario Wirtschaftswoche. Son respuestas muy contradictorias. Por eso, los investigadores se preguntan si la tendencia a desacelerar profesionalmente y vivir más conscientemente es un fenómeno relevante. El concepto downshifting fue lanzado por el teórico de la psicología de la gestión económica Charles B. Handy, de la London Business School. En su obra La trampa del desarrollo: darle sentido al futuro, describe al hombre actual entre "libertad, obligaciones y búsqueda de sentido". Éste y otros libros como Downshifting, vivir más, trabajar menos, de John D. Drake (Ediciones Paidós Ibérica) se han convertido en best sellers.
Según la periodista y filósofa, Patricia Aburdene (Boston, 1947), autora de Megatendencias 2010, el surgimiento del capitalismo consciente (Editorial Norma), “la búsqueda de espiritualidad, una llamada interior que empieza a sentir una minoría cada vez más numerosa de la sociedad actual, transformará poco a poco las empresas”. En su obra muestra también la tendencia global de los consumidores a favor de las compañías que comparten sus valores y estilo de vida.
Tampoco los consorcios internacionales son indiferentes a estas corrientes y prometen flexibilidad laboral para reclutar al talento joven que no quiere sacrificar su vida privada. Según un estudio de London School of Economics (realizado por encargo de la fundación británico-germana Deutsch-Britische Stiftung für das Studium der Industriegesellschaft), las empresas que ofrecen mayores posibilidades de conciliación - trabajo compartido, teletrabajo, horarios flexibles, servicios guardería, etc. - ni ganan ni pierden productividad. Pero las empresas necesitan a los mejores y estos exigen calidad de vida.
“No se trata sólo de trabajar y rendir. En Booz Allen Hamilton nadie debe trabajar siempre ni tampoco ser esclavo de la empresa. Sabemos que la gente quiere también tiempo libre y compaginar trabajo y familia. Y eso lo apoyamos desde nuestra compañía. También en relación con nuestros clientes”. Lo dice Ralph Shrader, CEO de Booz Allen Hamilton. Matthias Horx, director del instituto de investigación del futuro Zukunftsinstitut de Kelkheim (Alemania), afirma incluso que los estudios sobre la felicidad se introducirán pronto en las ciudades, en las regiones e incluso en las empresas, en las que habrá algo así como wellness para el alma en los puestos de trabajo.
Llega la “happyología”.
Yo quiero ser feliz, tú quieres ser feliz, todos queremos ser felices. La búsqueda de la felicidad y la denominada happyologia -una nueva disciplina social que estudia la felicidad- se han convertido en una fuerte tendencia sociocultural registrada por el investigador alemán Matthias Horx en su informe anual de tendencias 2007.
“¿Cuáles son las bases de la felicidad?, ¿cómo se puede alcanzar una vida plena y aumentar la competencia personal para ser feliz?”, se pregunta el experto en cambios socioculturales y fundador del instituto de investigación del futuro Zukunftsinstitut de Kelkheim (Alemania). “En torno a este tema se está estableciendo una disciplina, de la que vamos a oír más todavía en los próximos años”.
Porque la felicidad es medible. Existe, por ejemplo, un world happiness index, un barómetro de la felicidad en el mundo. Y, según Matthias Horx, este barómetro se aplicará en el futuro a ciudades, regiones y empresas. “En el núcleo de la competencia para ser feliz se encuentra una filosofía de vida basada en las capacidades potenciales del individuo. En el futuro, la economía y el ser humano abordarán este tema desde distintas perspectivas”. Y la búsqueda de esa paz modificará los patrones de gasto.
El boom de la espiritualidad llega a todos los rincones.
La eterna búsqueda del sentido de la vida resurge con fuerza. En las calles europeas se encuentran cada vez más espacios de descanso espiritual.
Estadios de fútbol, aeropuertos, estaciones de ferrocarriles, parques de ocio y centros comerciales europeos ofrecen áreas de silencio. El aeropuerto de Fráncfort y la Feria de Múnich disponen de diferentes espacios para cristianos, judíos y musulmanes. Y el aeropuerto de Bruselas, centros de plegarias separados para católicos, protestantes, ortodoxos, judíos, musulmanes y un centro de meditación "para humanistas". Todos ellos muy frecuentados, según datos recogidos por el diario muniqués Süddeutsche Zeitung, que habla incluso de “un verdadero boom de chill-out espiritual”.
La primera iglesia en un estadio de fútbol alemán se creó en 2001 en Gelsenkirchen. En 2006 se inauguró la capilla del estadio olímpico de Berlín, esbozada por Volkwin Marg, en cuyas paredes se puede leer el Padrenuestro en dieciocho idiomas.
Y en 2007 se abrieron las iglesias ecuménicas del Commerzbank en Fráncfort y del mayor espacio comercial europeo, llamado Centro, en Oberhausen (también en Alemania).
Espacios de meditación “multirreligiosos, multifuncionales o universales” (calificativos de Sabine Kraft, historiadora y autora del libro Räume der Stille, Espacios de silencio) son las aulas de reflexión y descanso del Reichtstag de Berlín, la sede del Parlamento Federal, y de la estación de ferrocarriles de Hamburgo o el centro de meditación The United Nations Meditation Room, de la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
Políticos y altos ejecutivos que bajaron el ritmo.
La corriente del downshifting (hacer un parón en la vida profesional para vivir con más calma) es una tendencia silenciosa que lleva años dando fruto. Tanto políticos como altos ejecutivos de distintos países del mundo han dado más de una sorpresa al anunciar a la opinión pública su retirada del mundanal ruido o, al menos, su dedicación a una actividad más enriquecedora.
Fue el caso del magnate Bill Gates, fundador de Microsoft, quien el 16 de junio de 2006 hizo pública su intención de abandonar paulatinamente sus labores diarias al frente de la compañía para dedicarse por entero a su fundación y a la filantropía.
Otro ejemplo clásico es Warren Buffett, quien el año pasado ocupó el segundo lugar dentro de las mayores fortunas personales del mundo, según la revista Forbes. Buffett, que ha donado el 80% de su fortuna, ha vivido siempre en una pequeña y modesta vivienda en Omaha que adquirió cuando se casó hace 50 años. Dice que tiene todo lo que necesita en esa casa.
Steve Wozniak, cofundador de Apple, vive retirado enseñando nuevas tecnologías a sus hijos y a los amigos de sus hijos, además de a profesores de su localidad, Los Gatos (California). El hombre que inventó el ordenador personal, retirado desde los 30 años, se dedica exclusivamente a la enseñanza altruista. “Tengo todo lo que necesito. Por mucho que gaste no me lo puedo acabar. Hay que disfrutar de la vida, de la familia”, ha manifestado en más de una ocasión. Desde su hogar en Los Gatos, Wozniak se dedica a enseñar informática a los niños, a invertir con prudencia su dinero y a llevar una vida “tranquila, sencilla y con árboles”. La dimisión de Rodrigo Rato al frente del FMI “por razones personales” es otro ejemplo de esta corriente. Rato ha cambiado su posición en la institución financiera por una suculenta, pero menos expuesta a la opinión pública, dirección general en el banco de inversión Lazard.